Durante toda mi vida he escuchado a tantas personas decir: “no me gustan los gatos”, lo que es muy respetable, pero la mayoría de las veces esas personas nunca han tenido alguno, mas bien les tienen miedo o no les gustan por alguna mala experiencia de alguien mas.

 

     Es cierto que los gatos son mas impredecibles que los perros en cuanto a que están quietos aceptando caricias, y de la nada voltean a morderte la mano o te tiran el manotazo.  O están reposando felices en algún mueble y cuando te acercas para bajarlos, ves que agachan las orejas, se les dilatan los ojos y comienzan a emitir un gruñido de advertencia para que no te acerques.  O bien, los que los conocemos sabemos que estas creaturas carecen totalmente de la virtud de la obediencia y son socarrones como ellos solos, siempre hacen lo que quieren, van a donde quieren, cuando quieren y como quieren.  Claro que no siempre es así, hay gatos mas mansos y dóciles que una paloma, y me consta porque los he tenido.  Depende mucho del carácter, de la raza y de la crianza de cada uno.

 

     También me he encontrado a personas que sí han tenido gatos y este tipo de comportamientos no han sido para nada de su agrado, les da miedo acercarse a un minino o les causa alguna alergia, y por lo mismo ya no quieren tener uno.

 

     El problema no son los gatos, sino que queremos verlos como perros, y resulta que son animales totalmente distintos en todos los aspectos, en comportamiento, en actitud, en dependencia, en alimentación, en los juegos, etc., etc.

 

     Una de las principales características que diferencían a los perros de los gatos, es que los mininos son muy independientes, ellos se las ingenian para conseguir su comida, no son tan apegados a las personas como lo son los perros, y esto se debe a que los perros al igual que lo lobos, les gusta estar en manada, por lo que su manada vienes siendo tu y lo miembros de la familia con quien vive.  Es por esto que siempre quieren estar pegados con nosotros y no son buenos cazadores como los gatos, a los que si no les damos algo, ellos terminan cazando cualquier insecto, ratón, pájaro o ser mas pequeño que se cruce en su camino.

 

     Ese puede ser un punto a favor de los mininos, ya que podemos dejarlos solos unos días y no nos van a extrañar mucho.   Por otro lado, los perros aunque son muy dependientes de nosotros, nos hacen pasar ratos muy amenos con su compañía, muchos de ellos nos obligan a salir a caminar o correr porque ellos necesitan ejercitarse y no nos dejan en paz hasta que consiguen convencernos, nos invitan a jugar con la pelota, a las escondidas (uuff hay algunos perros buenísimos para ese juego).

 

 

     A los gatitos también les gusta jugar, mueren por perseguir aunquesea la hilacha de un calcetín, solo hay que tener cuidado con sus garritas porque ellos juegan a cazar y ahí es cuando pueden lastimarnos pensando que nos están agrediendo, cuando no es así.  Hay unos que son muy independientes y les gusta mantenerse a distancia, mientras que otros corren a recibirte y les gusta estar encima de uno recibiendo caricias.

 

 

     Te recomiendo que pienses bien qué tipo de compañerito quieres para tu vida y lo mas importante, si estás dispuesto a darle  parte de tu tiempo, y a cubrir sus necesidades en todos los aspectos.  Recuerda que son seres vivos que igual sienten alegría, tristeza, dolor, satisfacción, etc.

 

 

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1 comentario

Mirna flores · 24/03/2018 a las 4:06 am

Que ambas especies pueden llegar a ser grandes amigos y compañeros, siempre y cuando se crien juntos y reciban los cuidados y el amor que requiere una mascota por parte de sus dueños.
Y no solo los perros y los gatos, sino cualquier animalito que se crie con otro, se llegan a complementar a tal grado de que no pueden vivir el uno sin el otro.

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